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Qué es el tiempo?
por Rosa Faccaro
Asociación Argentina e Internacional de Críticos de
Arte.
Qué es el tiempo? se preguntó
San Agustín, y lo expresó muy bien en sus Confesiones.
“Si nadie me lo pregunta, lo sé, si debo explicarlo
a alguien que me lo pregunta, no lo sé” (Quid est tempos?
Si nemo a me quaerat, scio, si quaerenti explicare, velim, necio).
Mónica Millar ha logrado a través de un lenguaje no
verbal acercarse metafóricamente a la dimensión temporal
como sujeto creador. Ella ha construido y ordenado estos signos
plásticosa que pueden aludir a este fenómeno real
del tiempo, que ha suscitado las más profundas reflexiones
científicas, filosóficas y teológicas.

Lejos de la sombra, cerca de la luz.
por Rosa Faccaro
Asociación Argentina e Internacional de Críticos
de Arte.
Reflexionando sobre el proceso creativo de Mónica
Miller , debemos observar las resoluciones plásticas
que la artista introduce como experiencia de una escritura. El
proceso de individuación (self) lo realizara a través de la proyección
de su inconsciente. Esta situación - su caso particular - dará
nacimiento a una escritura a manera de códices.
Los trabajos adquieren una jerarquía cromática:
azules ultramares, amarillos cadmios, rojos bermellones. Estos
códices poseen la facultad de armarse y desarmarse como un juego
constructivo que se basa en proposiciones combinadas. La construcción
de un nuevo estado de conciencia imaginante elaborado a través
de un trabajo lúdico metódico, se presentaba no lejos de una experiencia
vital donde la artista urdia un tejido en el cual la vida y el
arte estaban indisolublemente unidos. Una problemática
de tiempo , como lo comprendió el enfoque teológico de
San Agustín , en sus Confesiones ,
pudo expresarse a través de un sistema temporal creado de acuerdo
a su imaginario.
Planchas recortadas de madera liviana a modo de estructuras orgánicas
con encastres, iban a relacionar estas unidades expresivas para
la confección de un calendario personal. El mes, las semanas,
los días, fueron representadas con cierta complejidad y aglutinamientos.
Desde estos códices, (sintagmas de un texto icónico),
Mónica Miller articulo una construcción subjetiva.
El espacio de inscripción de estas formas tomaba la característica
de un muro. A veces adquirían el cuerpo tridimensional de un objeto.
Esta experiencia espacial prosigue en los lineamientos
actuales, en una deconstrucción que sigue otro orden secuencial.
La artista libera sus formas tratando de diseminarlas.
Las unidades aparecen en un espacio no acotado, infinito, virtual,
para componer una constelación signica abierta. Esta escritura
de tensiones energéticas, están libradas a otra circularidad,
a otro ritmo espacial, ellas navegan en unidades flotantes siguiendo
una sincronía oculta relacionada a un ritmo universalizado. En
un mundo donde el grito de la desesperanza esta en el borde de
los labios, Mónica Miller ha elaborado una constelación
espacial en otro estado de conciencia, menos sujeta a las contingencias
a las contingencias, aunque nacidas de ellas.
Este juego pudo haber surgido en los encuentros
de la ciudad utópica de Castalia, entre los Magíster.
Esa experiencia espiritual abandona
la dimensión del mundo conocido para lanzarse a cruzar una frontera.
El hombre llego a conquistar el silencio cósmico sideral. Nuevamente
el arte, puede lanzar las mismas coordenadas. Podemos ver en estas
ultimas creaciones aéreas de Mónica Miller,
la construcción utópica de un nuevo modelo del universo.

La configuración del tiempo.
por Rosa Faccaro
Asociación Argentina e Internacional de Críticos
de Arte.
La configuración del tiempo Mónica Miller ha realizado
dentro del campo de las investigaciones plásticas una experiencia que
indica como el operador artístico puede significar una realidad subjetiva.
Ella ha tomado como objetivo de su obra la valorización del tiempo. El
tiempo es una convención. Los cambios periódicos del día y la noche, de
la luz y el acercamiento del sol en su elíptica alrededor de la tierra,
y el cielo de las lunaciones, acompañan la sensación calida luminosa de
nuestro planeta. Estos fenómenos inciden no solo en la captación de temporalidad,
sino también de los procesos y ciclos de la naturaleza: nacimiento, desarrollo,
muerte y transformación de todas las especies.
El artista esta involucrado en el tiempo. El también
es tiempo. Una crisis, un cambio inesperado provoca una escisión. Cada
ser recurre a su interioridad para dar un significado a esta relación
tiempo-sujeto. Mónica Miller ha trabajado en este sentido. Sus códices
espaciales y temporales han atravesado una larga elaboración plástica.
Su investigación de taller fue silenciosa y gradual.
Pocas veces mostró el significado de este proceso donde la producción
sobrevoló las dimensiones convencionales de la plástica. La idea creció
de acuerdo a la necesidad existencial de la artista. Ella realizo configuraciones
a manera de códices que indican los días, los meses, del año gregoriano.
Esta tarea de rediseñar un concepto abstracto donde
la proyección de sus percepciones esta puesta y amasada en la relación
significado-significante, ha sido el desafío en su obra actual. La experiencia
del espacio real se fue cristalizando con la pintura bidimensional. El
color de algunas de sus piezas fueron limitados a un señalamiento preciso.
La mayor parte de estos significados surge de las formas y estructuras
agrupadas y complejas. Organicidad configurada puede aparecer en un orden
secuencial. El espacio esta pensado como habitable como engarces de volúmenes
prontos a participar del entorno humano.
He aquí esta experiencia de Monica Miller
que ha dado a conocer en estos últimos años en Buenos
Aires y Estados Unidos. Sus obras forman parte de colecciones
privadas y oficiales.

Lo que me gusta...
por Luís Felipe Noé
Lo que me gusta es el espíritu de búsqueda,
me interesa más el encuentro y no me aferro a un pequeño
encuentro, lo pongo en duda.
Inserta un alfabeto.
Los armados en la pared son una propuesta diferente, lo utilizan en jazz
“improvisación”. Es una exposición con obra
en proceso, con posibilidades enunciadas la repetición exacerbada,
me gusta. …” Si tenés un defecto, exagéralo
y conviértelo en virtud”.
La obra tiene dos caminos, conceptual y estético. Este camino estético
muestra el concepto en estado de búsqueda con obras en proceso.
Luís Felipe Noé
What is time?
por Rosa Faccaro
Asociación Argentina e Internacional de Críticos de Arte.
What is time? Asked himself San Agustin and
it was well explained in his Confessions.
“If nobody ask me, I now – If I have to explain in to somebody
who ask me, I don t Know” (Quid est tempus? Si memo a me quaerat,
scio, si quarenti explicare, velim, necio).
Monica Miller has achieved trough non-verbal language to approach metaphorically
temporary dimension as creative being.
She has built and classified these plastic signs that can hint at a real
time phenomenon which has brought about the most profound scientific,
philosophical and theological reflections.

Away from the darkness, close to the light.
by Rosa Faccaro
On reflecting upon Monica Miller’s creative
process, we must consider the plastic solutions introduced by
the artist as a writing experience. The individuation
process (self) is realized through the projection of
her unconscious. This situation –in her particular case—shall
give birth to a codex like writing.
Her works acquire a chromatic stature: ultramarine blues, cadmium
yellows, vermillion reds. These codices possess the ability to
assemble and disassemble like a constructive game based on combined
propositions.
The creation of a new state of imagining consciousness attained
through methodic ludicrous work appears not far from a vital experience
in which the artist weaves a woof where life and art are intricately
entangled.
The problem of time as seen from the theological point of view
in Saint Augustine’s Confessions is expressed
through a temporal system created in accordance with her imaginarium.
Perfectly fitting light wood plates cut out in an organic fashion,
relate these expressive units for the making of a personal calendar.
The month, the weeks, the days are represented with a certain
complexity and agglutination.
It is from these codices, (syntagms of an iconic text),
that Monica Miller has articulated a subjective construction.
The shapes are inscribed in a wall-like- space. At times they
acquire the three-dimensional body of an object.
This spatial experience continues in the present trend with a
deconstruction that follows a different
sequential order.
The artist frees her shapes scattering them. The units appear
in an infinite, virtual space without boundaries, to make up an
open sign constellation. This energetic tension writing is open
to a new circularity, a new spatial rhythm, navigating floating
units in hidden synchrony with a universalized rhythm.
In a world in which the scream of hopelessness is at the tip
of the tongue, Monica Miller has elaborated a spatial constellation
in a new state of consciousness, less tied to contingencies, but
born from them.
This game could have emerged from the Magister meeting in the
utopian city of Castalia. Such spiritual experience leaves the
earthly dimension of the known to launch itself over a frontier.
Man has conquered cosmic sidereal silence. Once again art can
reach the same coordinates. We can see in these last aerial Monica
Miller’s creations, the utopian construction of a new universe
model.
ROSA FACCARO
Asociación Argentina e Internacional de Críticos de Arte
(Argentine and international association of art crtitics)

The Configuration of Time.
by Rosa Faccaro
The Configuration of Time Mónica Miller has
made an experience within the of plastic investigation, about
the meanig of subjectiv reality for the artitstic operador. Her
work is based on the value of time. Time is a convetion. The periodical
changes of day and night, of light an the approach of the sun
during its ellipsis around the earth, and the cycles of the moon
help to bring upon the warm bright sensarion of our planet. These
phenomena do not only influence the grasping of temporality, but
also the processes an cycles of nature: birth, development, death
and transformation of all species.
The artist is involved in time. She is also time. A crisis,
an unexpected change brings upon a split. Every human being goes
back to the inner self to give meaning to this relationship between
time-subject. Monica Miller has worked in this sense. She has
worked very hard on her space and time codices. The investigation
at her workshop has been silent and gradual. Only a few times
has she shown the result of this process where her production
involved much higher standards than the convetional dimensions
of plastic work.
The idea grew together with the existential needs of the artist. She
made configurations as codices which indicate the days, the months of
the Gregorian year. This work of redesigning an abstract concept, where
the projection of her perceptions lie in the relationship significance-significant,
is the challenge of her present work. The experience of real space started
with the two dimension painting. The color is some of her works was limited
to a precise signaling. Most of these meanings come out through forms
and structures, in groups and complex. The shaped organization may appear
in sequences. Space is seen as something inhabitable, like pieces of volumes
ready to be part of thr human surroundings. This is Mónica Miller s experience,
which she has been showing during these last years in Buenos Aires and
the United States. He work is included in private and public collections.
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